Ir al contenido principal

Liérganes

Capital del municipio del mismo nombre, su conjunto urbano, declarado de interés histórico-artístico nacional en 1978, concentra una valiosa arquitectura clasicista de los siglos XVII y XVIII, fruto del auge económico que la fábrica de artillería propició en ese período en la comarca.

El núcleo urbano está asentado a los pies de dos pequeñas elevaciones: Marimón y Cotillamón (conocidas popularmente como «Las Tetas de Liérganes» por su parecido antropomorfo).

Liérganes y su historia están ligados a la leyenda del Hombre-Pez, que como todas las leyendas tiene algo de real (su protagonista, Francisco de la Vega) y algo de ficción (su variado final). Francisco de la Vega nació en la localidad en 1660 y, tras arrojarse al río Miera, desapareció en el Cantábrico. Cuentan que fue localizado años después, perdida la razón y el habla, en la bahía de Cádiz.

Innegable es también la dualidad existente entre Liérganes y su balneario que, rodeado de una magnífica finca con arbolado de gran porte, le confiere un aire decimonónico característico.

Carmona

Pueblo situado en el valle medio del Nansa, que conserva su viejo trazado urbanístico, siendo de estructura concentrada, con gran número de casas rurales propias de la zona, con dos plantas y fachada principal, generalmente al mediodía, con arcadas en el primer piso y balconada entre contravientos, de los siglos XVII y XVIII, aunque también conserva alguna casa del siglo XVI.

El edificio más emblemático es el Palacio de los Díaz Cossío y Mier, actualmente alojamiento turístico gestionado por la empresa Cantur. Fue construido a principios del XVIII, y terminado en 1715, mandado edificar por D. Francisco Díaz de Cossío. Tiene una imponente fachada formada por un cuerpo central flanqueado por sendas torres cuadradas.

En el cuerpo central tiene tres arcos rebajados que dan acceso al zaguán en el primer piso, y dos balcones con antepechos, entre los cuales hay un gran escudo entre personajes, en el segundo. Las torres tienen tres pisos, con balcones volados de hierro y antepechos. La iglesia parroquial tiene advocación a San Roque.

Fue construida en el siglo XVIII. La ermita de Nuestra Señora de Guadalupe y la de Lindes, son del siglo XVIII. En Carmona vivió el escritor regionalista Manuel Llano.

Bárcena Mayor

Pueblo rústico en el corazón de la reserva del Saja, de gran pintoresquismo. Se sitúa en un valle flanqueado por pequeñas colinas, con caserío concentrado, en forma rectangular, con dos calles principales y plazas. Todas las casas son las típicas de la zona, la mayoría de ellas construidas en época fernandina, con fachadas orientadas al mediodía o al Oriente, flanqueadas por cortavientos y de dos pisos, el inferior con portalada y el superior con las balconadas típicas. Son de mampostería, aunque los esquinales y vanos son de sillería y el interior de madera. La iglesia, con la advocación a Santa María, es del siglo XVII y tiene un interesante retablo barroco del siglo XVIII.

Esta localidad fue declarada conjunto histórico-artístico en 1980

Castro-Urdiales

Conocida también como Flavióbriga por localizarse aquí un asentamiento romano, Castro Urdiales formó parte de la poderosa hermandad de las Cuatro Villas de la Costa del Mar.

Ha sido cuna de ilustres músicos, como Dúo-Vital y Ataulfo Argenta, y posee el delicado encanto de un pueblecito marinero y pesquero de tradición ilustre y señorial ambiente turístico, favorecido por la belleza de las playas de Ostende y Brazomar.

Castro Urdiales conserva un interesante casco viejo, con callejuelas de gran sabor que invitan al paseo antes del disfrute de uno de los principales atractivos de la villa: su gastronomía. La cocina castreña conquista con sus besugos y caracoles, acompañados por los productos de la pujante industria conservera del municipio. Entre ellos, son sin duda las anchoas en aceite de oliva las que gozan de mayor reconocimiento.

Potes

Este municipio es uno de los más atractivos de Cantabria gracias a sus particularidades geográficas. Potes es un territorio llano rodeado de montañas donde desarrollaron sus luchas medievales las poderosas casas de los Mendoza y los Manrique. En épocas más recientes, 1836, nacía aquí el gran violinista Jesús de Monasterio.

La población de Potes, capital del pequeño municipio, está ubicada en el centro de la comarca de Liébana, donde se unen los ríos Deva y Quiviesa. Rodeada de un espectacular paisaje y situada en la confluencia de los cuatro valles de la Comarca, la villa nos descubre a cada paso su rica historia.

San Vicente de la Barquera

Aunque el origen de sus primeros asentamientos humanos no está del todo claro, son muchos los historiadores que identifican a San Vicente con la antigua Evencia romana y ubican aquí el Portus Vereasueca, por su magnífica posición topográfica junto a la bahía que forma un doble brazo de mar. El municipio tomó su nombre actual del conocido mártir aragonés, en los albores del siglo XIII. En el XV (1470) nacía en estas tierras el inquisidor Antonio del Corro, cuyos restos descansan en un bellísimo sepulcro de mármol tallado.

San Vicente de la Barquera, capital del municipio, es la villa marinera por excelencia, como se manifiesta en todas sus tradiciones, costumbres y hasta en sus fiestas más populares: La Folía (multitudinaria procesión marítima de la Virgen que se celebra el segundo domingo después de Pascua) y la procesión del Carmen (16 de julio).

Santillana del Mar

Santillana del Mar es un municipio y una villa de la comunidad autónoma de Cantabria (España). Se encuentra en la costa occidental de Cantabria, comarca de la que es su extremo este. Se la conoce popularmente con el sobrenombre de la villa de las tres mentiras, puesto que según el dicho popular «ni es santa, ni llana, ni tiene mar» (no tiene mar la villa, aunque su municipio sí lo tiene).4​

La villa fue declarada conjunto histórico-artístico en 1889.5​ En sus inmediaciones se encuentra la cueva de Altamira, protegida como Patrimonio de la Humanidad.6​ Es uno de los pueblos más turísticos y más visitados de Cantabria, siendo una parada imprescindible para los turistas que visitan la región. Esto ha hecho que gran parte de los habitantes del municipio vivan de la actividad turística, especialmente de la hostelería, los alojamientos rurales y las tiendas de productos típicos.

Desde julio de 2013, Santillana del Mar forma parte de la red Los pueblos más bonitos de España.